
María es para todos nosotros la Madre de nuestro Señor, pero también es discípula del Maestro, la que mejor que nadie puede ayudarnos a seguir el camino de su Hijo. Aquella que más que nadie supo mantenerse fiel, "de pie" incluso bajo la Cruz. Una fidelidad que se transformó en martirio interior, como le predijo Simeón (Lc 2, 35): "Y a ti una espada te atravesará el corazón".
El día 15 de septiembre, un día después de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, la Iglesia celebra la festividad de Nuestra Señora de los Dolores. Por ese motivo, el pasado domingo 13 de septiembre iniciábamos el curso cofrade celebrando una Solemne Eucaristía en honor a nuestra Madre y Titular, María Santísima de los Dolores. Este día acompañamos a María en su dolor, siempre junto a su Hijo amado que sufre la agonía de su muerte clavado en la cruz.
Se iniciaba la festividad litúrgica con el rezo del Santo Rosario y a continuación daba comienzo la Solemne Eucaristía. La Santa Misa estuvo presidida por nuestro párroco y consiliario D. Alfonso Garzón Vera y de nuevo el cuarteto Camerata Bohem dirigido por D. José Manuel Cano fue el encargado de acompañar el desarrollo de la Solemne Eucaristía, destacando en el canto de entrada la adaptación del segundo de los Dolores que se cantan en el Septenario y la interpretación de nuevo durante la Comunión de la adaptación de la marcha a María Stma. de los Dolores, “Dolor y Muerte”.
Tras la finalización de la Eucaristía tuvo lugar una ofrenda floral a la que se había invitado a los cofrades y que se inició con el ramo que depositó ante los pies de Nuestra Madre la Junta Directiva a la que siguieron representantes de nuestra banda de cabecera y de la cuadrilla de costaleros, así como otros hermanos y fieles. Tras la ofrenda se procedió al Devoto Besamanos a la imagen de María Santísima que se encontraba en un sencillo altar de cultos que se hizo para la ocasión y que la mostraba con esa cercanía que facilita que ante ella recemos y demos las gracias en este día tan especial.


En la noche del 27 de marzo, Viernes de Dolores, tras la Fiesta en honor a María Santísima con la que se ponía fin al Septenario dedicado a nuestra Titular, tuvo lugar el Devoto Besapié a la imagen del Santísimo Cristo de la Expiración. Numerosos cofrades y fieles que cada año se dan cita en este día fueron pasando delante de la imagen del Stmo. Cristo para dar muestra de su devoción y respeto ante la imagen de Cristo en la cruz.
Por último, el viernes 27 de marzo, coincidiendo con la tradicional celebración del Viernes de Dolores, se celebró la Fiesta en honor a María Santísima. Los hermanos y fieles compartimos la Eucaristía y tras ella el último día del Septenario. Oficiada por nuestro Capellán Rvdo. Sr. Don Alfonso Garzón Vera y de nuevo con el templo de la Santísima Trinidad lleno de fieles escuchamos la Palabra de Dios y participamos en la Santa Misa.